
Cirugía de lipedema
Además de las opciones de tratamiento conservadoras, la cirugía del lipedema con liposucción —es decir, la extracción de las células adiposas afectadas— constituye el método más eficaz y seguro para tratar de forma permanente un trastorno patológico de la distribución de la grasa.
¿En qué consiste exactamente una operación de lipedema con liposucción?
El nombre „liposucción“ proviene del griego „lipos“ (grasa) y del latín «suctio» (succionar/extraer). Algunos médicos también utilizan el término «lipoaspiración» (del latín aspirāre = aspirar). En la liposucción del lipedema se extirpa quirúrgicamente, por tanto, el tejido adiposo que se ha acumulado de forma patológica.
En el tejido afectado hay aproximadamente diez veces más capilares sanguíneos, que liberan líquido al tejido, que capilares linfáticos, que lo extraen del mismo. La liposucción reduce el número de células adiposas y de sus capilares sanguíneos. De este modo, se acumula menos líquido en el tejido, que es el responsable de la hinchazón y el dolor. Sin embargo, la liposucción no puede corregir el aumento de la permeabilidad y la fragilidad de las paredes de los vasos sanguíneos restantes.
Por ello, incluso después de la liposucción puede persistir cierta tendencia a la retención de líquidos y, por lo tanto, a sentir dolor. Esta tendencia varía mucho de una persona a otra. La escala va desde “apenas se nota ningún cambio”, pasando por „dolor notablemente menor que antes de la liposucción“, hasta “ausencia total de dolor”.
Dado que se desconocen con exactitud las causas, no se puede descartar con absoluta certeza que el lipedema vuelva a aparecer tras la liposucción. Aunque las células grasas eliminadas mediante la liposucción no pueden regenerarse, las células restantes pueden presentar una mayor capacidad de absorción de grasa. No obstante, el número de células patológicas restantes suele ser tan reducido que, según la experiencia hasta la fecha, su aumento de tamaño se produce de forma extremadamente lenta.
Las mejoras en los síntomas que se consiguen con la liposucción son independientes de la edad de las personas afectadas.
Los mejores resultados se obtienen en los estadios I y II. Por el contrario, las pacientes con lipedemas especialmente pronunciados (estadio III) perciben subjetivamente la mejora conseguida con la liposucción como más notable que aquellas con un lipedema en el estadio I.
Sin embargo, la mejora de la calidad de vida que se consigue con la liposucción solo puede mantenerse a largo plazo mediante un estilo de vida que incluya una alimentación equilibrada y suficiente ejercicio físico.
¿Qué técnicas se utilizan en una intervención quirúrgica de lipedema?
En primer lugar, se prepara el tejido mediante una anestesia local especial de tumescencia. A continuación, se introduce una cánula en el tejido adiposo subyacente a través de varios pequeños orificios en la piel. Para la aspiración de las grandes cantidades de grasa que suelen presentarse en el lipedema, solo se han impuesto finalmente tres métodos:
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Anestesia local tumescente (ALT)
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Liposucción asistida por chorro de agua (WAL)
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Liposucción asistida por ultrasonidos y vibraciones
Estas tres técnicas llevan años consolidadas y, si se realizan correctamente, presentan un riesgo muy bajo. Según nuestra experiencia, la liposucción asistida por chorro de agua es especialmente eficaz y poco invasiva. Además, hemos desarrollado una técnica de liposucción que prácticamente no deja cicatrices (SmartSculpting; véase más abajo).

Liposucción asistida por chorro de agua (WAL)
Además de las opciones de tratamiento conservadoras, la liposucción es el método más eficaz y seguro para tratar el lipedema de forma permanente. Nuestros médicos se han especializado en un procedimiento especialmente suave y Lipoaspiración con pocas cicatrices (SmartSculpting). SmartSculpting no es solo una de las técnicas más modernas de liposucción, sino toda una filosofía. En LIPOhelp® queremos trabajar de la forma menos invasiva posible. Todo el procedimiento está orientado a acelerar la recuperación mediante la aplicación de técnicas especialmente respetuosas.
Una liposucción puede
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reducir la retención de líquidos y, con ello, el dolor, o incluso eliminarlo por completo
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reducir la propensión a los hematomas
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reducir la frecuencia del drenaje linfático manual (DLM) y del uso de medias de compresión, o incluso hacer que estas medidas resulten totalmente innecesarias
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Eliminar las arrugas profundas de la piel (por ejemplo, debajo de los pliegues de grasa), en las que la humedad constante puede provocar un ablandamiento de la piel (lo que se conoce como «macuración»)
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Prevenir las inflamaciones e infecciones que pueden producirse por el roce de la piel en la parte interior de las piernas o en otras zonas,
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corregir una marcha alterada por la acumulación de tejido adiposo en la parte interna de las piernas y, de este modo, prevenir daños articulares (gonartrosis, etc.)
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prevenir la aparición de un lipo-linfedema
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normalizar la forma corporal desproporcionada
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aliviar o eliminar el estrés emocional
En general, la reducción de las células adiposas enfermas mediante una liposucción supone, en casi todos los casos, una mejora significativa de la calidad de vida. Los criterios fundamentales para la calidad del resultado son la experiencia y el esmero del médico que realiza la intervención. La técnica elegida y el procedimiento intraoperatorio dependen de la formación, la experiencia individual y los factores específicos de cada paciente.
¿Qué zonas se pueden someter a liposucción en una intervención quirúrgica de lipedema?
En principio, para la liposucción en casos de distribución anómala de la grasa se pueden considerar las siguientes zonas:
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Papada
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Parte superior de los brazos
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Pecho
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Abdomen/cintura
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Espalda
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Caderas
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muslo
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Pantorrillas
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Zona del tobillo
Debe respetarse un intervalo de al menos 4 semanas entre la aspiración de distintas zonas; en el caso de la aspiración de las mismas zonas, el intervalo debe ser de al menos 3 a 6 meses.
Datos clave sobre una operación de lipedema
Además, hay que tener en cuenta que existe un elevado número de casos no diagnosticados. Sin embargo, también hay pacientes a las que se les diagnostica la enfermedad aunque no cumplan los criterios del lipedema.
Una liposucción puede
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reducir la retención de líquidos y, con ello, el dolor, o incluso eliminarlo por completo
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reducir la propensión a los hematomas
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reducir la frecuencia del drenaje linfático manual (DLM) y del uso de medias de compresión, o incluso hacer que estas medidas resulten totalmente innecesarias
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Eliminar las arrugas profundas de la piel (por ejemplo, debajo de los pliegues de grasa), en las que la humedad constante puede provocar un ablandamiento de la piel (lo que se conoce como «macuración»)
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Prevenir las inflamaciones e infecciones que pueden producirse por el roce de la piel en la parte interior de las piernas o en otras zonas,
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corregir una marcha alterada por la acumulación de tejido adiposo en la parte interna de las piernas y, de este modo, prevenir daños articulares (gonartrosis, etc.)
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prevenir la aparición de un lipo-linfedema
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normalizar la forma corporal desproporcionada
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aliviar o eliminar el estrés emocional
En general, la reducción de las células adiposas enfermas mediante una liposucción supone, en casi todos los casos, una mejora significativa de la calidad de vida. Los criterios fundamentales para la calidad del resultado son la experiencia y el esmero del médico que realiza la intervención. La técnica elegida y el procedimiento intraoperatorio dependen de la formación, la experiencia individual y los factores específicos de cada paciente.
¿Qué zonas se pueden someter a liposucción en una intervención quirúrgica de lipedema?
En principio, para la liposucción en casos de distribución anómala de la grasa se pueden considerar las siguientes zonas:
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Papada
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Parte superior de los brazos
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Pecho
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Abdomen/cintura
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Espalda
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Caderas
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muslo
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Pantorrillas
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Zona del tobillo
Debe respetarse un intervalo de al menos 4 semanas entre la aspiración de distintas zonas; en el caso de la aspiración de las mismas zonas, el intervalo debe ser de al menos 3 a 6 meses.
personal
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